viernes, 12 de julio de 2013

Qué, Juan.


El pelo. El cinto. Camisa y náuticos algunos sábados.

El teléfono. Las ventas que van bien, los retrasos en la aduana, muchas (demasiadas) fotos de tu sobrinito y sus dos días de vida. Qué cagada che, y los dibujitos. Qué alegría che, y los dibujitos. Qué desastre che, y los dibujitos. ¡No te puedo creer! y tus diez mil hojas del cuaderno junto al teléfono con tus dibujitos autómatas. ¿Alguna vez les preguntaste qué son, Juan? Por favor... ¿No te mueve un pelo saber qué y por qué quisiste decir sin pensar con tantos trazos de tinta negra, Juan?

Y no te pido que te exprimas el cerebro, Juan, porque lo usás bastante. Pensás las cosas, Juan, las recordás, les das la vuelta, te olvidás las cosas… Teorizás. ¿Pero en el fondo qué, Juan? ¿Y en la piel?

Tenés sueños Juan, me contás. Que si el árbol, que el espejo. Los sueños de los dientes. Que si son representativos, simbólicos, significativos. Que los significantes, Juan... ¿Y en el pecho? ¿Qué tenés en el pecho Juan? ¡Decímelo por la vida de este planeta! ¿Vos tenés sangre? ¿Tenés sangre, Juan?

Te diría Diego: ¿Está muerto? ¡Contestemé, usté no está muerto! Y ahora también esto que pasa, Juan… los muertos están empezando a llegar. Algunos ya se están yendo. ¿No entendés, querés que te lo diga de otra forma? Todos Juan, todos, están empezando a morirse. Y todos somos Todos. Somos todos, Juan. ¡No digas no! No digas que no porque vos no sos un zapato, ¿sabés? No sos la cucha del perro. ¡Vos no sos una llave inglesa, la puta que te parió Juan!

¿Y la sangre, Juan? ¿Cuando tu sangre deje de latir? Nosotros nos vamos a quedar de este lado, creyendo que Juan siempre estuvo bien, porque no sufría. Si siempre estaba tranquilo... O si Juan fue un sonámbulo feliz y adicto, que hablaba y caminaba dormido.

Y no te puedo juzgar Juan, no podemos culparte. No podemos obligarte. Pero siempre va a ser inquietante, algo tenso, algo misterioso y a veces asfixiante, pensar que nunca supimos qué sentiste. Qué sentiste, Juan.


miércoles, 12 de junio de 2013

Reflexión Subterránea


Y en pleno conocimiento del peso de la ley de las propias palabras, me pregunté bajo tierra: ¿Es necesario querer ser el dueño de la única verdad?

¿No será más sensato
enojarse con la lluvia,
querer retratar el tiempo
o esperar que un gatito te responda 'hola'?


miércoles, 5 de diciembre de 2012

El fútbol

Rueda caprichosa la vida en el verde césped.
Hay recuerdos de tardes secas,
en noches con humedad.

Hay batallas entre colosos
e historias que nunca vimos;
son memorias y juramentos
(contando nunca perdimos).

En las líneas que bien aprendimos
están la hora de la Verdad,
el Destino, el Deber,
el Valor, la Dignidad,
Lo que fue y lo que será,
dos números y una historia:
ganando el tiempo en edad,
el futuro va a ser memoria.



Hay estúpidos, inadaptados
de juego subdesarrollado;
asesinos, constructores,
adalides, directores,
hay callados, hay locuaces,
sabios, locos, perspicaces.
Hay color, identidad,
vestiduras y disfraces.

Hay engaño y hay pasión,
la muerte, la suerte, la envidia;
la nobleza, el perdón,
la vida después de la vida.
Hay olvido y trascendencia,
hay venganza y descontrol,
la estampida en la revancha,
el llanto, el grito de gol.


Todos quieren estar con ella
y le dan con vida y alma,
dando el cuerpo con lealtad
-o sin-
y sin dar la espalda.
En el pecho está el motor
y el aliento allá en las bardas:
la cancha es el Coliseo,
el pecho y las piernas, las armas.

La cabeza es el arco de enfrente,
el pulso es lucha en la tierra.

El Fútbol es el Amor.
El Fútbol también es la Guerra.

martes, 21 de agosto de 2012

Digamos un Suponer

Diría mi abuela Nena
“digamos un suponer”;

que no habláramos
de gente, de ninguna tercera persona,
de precios, de novedades,
-buenas nuevas que se compran-
de las cosas que se acumulan, te abultan
y poco suman;
de las enumeraciones que abren
más vacíos de los que llenan;
de los que hacen mal,
de lo que haces bien,
de lo que hago mal,
de lo que sabes muy bien;
de las justificaciones que sobre lo evidente
serán dichas y repedichas,
de la lógica y del no-bueno,
de los veintes que te van cayendo
(con la sinceridad de a veintemil),
de los votos que tropiezan
y se borran con cervezas;
de las hazañas que hace un cuerpo
allá
donde nadie lo ve;

digamos que no hablaremos
del ningún día, visión o suceso,
de ninguna ficción o un hecho
que te hizo mentirreír a fuerzas;
digamos un no –un suponer–
a la son-y-risa prohibida
si va a llegar justo
sólo para quedar bien, y
también olvidemos sin miedo
(y sólo por hoy)
las increíbles sorpresas clonadas inesperadas;
que no habláramos de fútbol
u otras formas del circo
y las estafas,
y evitáramos los autos, las fiestas,
y las resacas;

digamos que solamente ahora
dejamos los libretos
que guardamos en el céntimo cuartito
de nuestra área de seguridad;
haremos de cuenta
que, saltando, saltamos
el metro
de confort para

abrir la boca
y tomar aire del que haya
para,
mirando con intención,
hablar con propósito
y compartir con ganas
lo que sea
que se salga.

Digamos un suponer entonces,
en ese entonces ¿qué sería?
¿Qué sería, camarada,
compañero,
lo que dirías?


lunes, 6 de agosto de 2012

El cuento de hoy

Mario ya se levantó. Suspiró, dijo “hoy sí”, rezó, se bañó, se peinó. Desayunó, se perfumó. El que fuera su uniforme de trabajo estuvo impecablemente listo para la batalla del día y fue calzado, deslizado, abrochado y alisadito con la mano con un optimismo sincero y determinado. Bendijo a todos, besó a todos y dejó atrás la casa, el barrio, el transporte bajo tierra y el transporte en tierra sin que la impecabilidad de su estampa pudiera dar un indicio de su periplo. La batalla del día.

Currículum en mano, sonrisa real. Ánimo. Cuarenta y seis años. ¿Último empleo estable? Hace catorce meses. Hum. Administrativo. Transporte. Secundario completo. Medio tiempo. ¿Divorciado? Unión libre. ¿Hijos? “Cuatro bueno en realidad dos”. Señor. Bueno, vivo con mis dos hijos y tengo otros dos hijos que viven con… pero los ayudo ¿sabe? Medio tiempo, tiempo completo. La foto no es actual. Bueno, tiene un año y medio, era cuando trabajaba… Espere. Tome asiento. Pase. Nos quedamos con sus datos. Lo llamaremos.

Direcciones, muchas direcciones. Hay algunos horarios compatibles, otros que se pisan y algunas citas que ya ni cómo. Hoy es varias veces el último día. ¿Incorporación inmediata? Dos, por la línea cuatro hacia el sur. Segundo round. ¿Inglés? Hablo y escribo perfectamente el español. ¿Inglés? No, casi nada. Gracias por venir. Buen día. El trabajo es sencillo y el pago puntual, ¿maneja computadora? Sí, sí. ¿Mantenimiento, reparación del equipo? Este… Es requisito. No. Me quedo con su currículum. Hasta luego.

Un paso más. Mario siempre da un paso más sin perder la actitud. A veces ayuda a un viejito, le sonríe a un niño, le sonríe a una niña, se embarulla con las niñas que se desarrollan. A veces manda a la mierda a algún conductor e inmediatamente se toca el pelo y la corbata. Se mira los zapatos, tiene un trapito en el bolsillo. La carpeta en la mano, los cevé adelante y las cartas de recomendación atrás. A veces no llega a organizar el juego de hojas a tiempo, se ve no tan impecable y se pone un poco nervioso. Turno tarde.

Seguridad. Ventas. Inglés. Promotor de contratación de nuevos planes. Ventas. Período de prueba de productividad de tres meses, cubrimos los viáticos. Puede comenzar hoy. Gracias, buen día. Encargado de depósito. Es en el interior del país, a siete horas de la ciudad. Si no lo llamamos, es que no.

Mario siempre dio un paso más, hasta que la ronda del día se acaba. No se queja, posibilidades hay. Hora de sentarse en el parque, acomodar la agenda de mañana para que no pase lo de hoy. Unos niños juegan y Mario ya ideó tres negocios que serían un éxito si… Las mamás comentan y se hablan hasta que empiezan con los teléfonos y ya no se hablan. Toman agua y gaseosa. Chicos, a casa, vamos, cinco minutos, vamos. Mario ve toda la película, recuerda, va, vuelve y se relaja. La pausa del cuerpo suelta a gotas una ensoñación rica, amigable. Hora de quererse sin antecedentes laborales ni nivel de inglés.

Las madres se perdieron de vista pero los niños siguen sonando. Dejaron sus marcas de plástico y papel en el banco del parque. Mario suspira y piensa algunas pelotudeces machistas. Qué ejemplo. En el barrio se ve peor, pero ahí ni el camión de la basura entra. El barrio, hora de volver. Comprar azúcar para la semana y leche para la noche.

Mario se para y se rasca la cabeza. Mira alrededor, por las dudas. No sea que un cartel milagroso salve el día. El día fue bueno Mario, hay chances, hay chances. Empieza a caminar indeciso. ¿De qué lado del parque pasa el bus? La basura de las doñas le sale al cruce. Mario está volviendo al barrio. Ah, cierto que frente a la casa de Ramón…

Mario agarra esas tapas y las botellas. Y otra y otra y otra aparecen en el piso y él piensa que su lugar no es el piso y las junta. Suspira unas veces y lo bueno del día se le borronea. Creo que pagan cinco pesos el kilo de plástico frente a la casa de Ramón.


viernes, 18 de mayo de 2012

Canción del Jazmín


Una nota dulce se coló con el Sol,
el agua estornuda,
despierta y sonríe.

El perrito sacude las orejas
y en su panza el piso
es fresco, es fresco.

El perro, el sol y el agua
cantan la canción del jazmín
que infla la panza,
que pulsa el piso,
que siente la luz,
que inunda como una cuerda
el aire,
a la mañana.

El niño, niño, se ríe,
se ríe del perro
que canta,
las patitas se le mueven
y los ojos que le viajan;
le bailan los pelos,
le brincan los hombros,
corean sus dedos,
la risa se planta.

El jazmín explota,
inunda la casa.
Ventanas aplauden,
almohadas que saltan.
Las patas, los ojos,
los pelos, los hombros,
nadan a coro
con el sol
que se derrama.

Dominguito Perez Oso
qué rico, destiempo
que encanta.
Sereno dormido,
siestita del guardia;
canción del jazmín
como azúcar en la taza.
Y los cinco
consentidos
´tan de fiesta
en la mañana.


lunes, 7 de mayo de 2012

El vestido negro


Me viste darte la espalda
corriendo junto a otro cuerpo.
Tus ojos acá en mis hombros;
tus oídos sin mi aliento,
mis pasos hasta la línea
y los pulmones como enfermos.

Los brazos contra los brazos,
las piernas tallando el suelo,
los codos doblando el aire,
el aire, vaciando el pecho;
el sol haciendo del agua
el sopor como un agujero.

Me aferré con convicción
quebrándome en dos y cientos,
un rayo me atenazó
al ramplón trofeo inquieto:
el tener pagó al valor
concediendo un as de cuero.

Rugiendo clavó el acero
el indiscretoscopoluta,
el pobre obrero sin arte
el de sagacidad corrupta;
sacrílego a la creación,
el dios de la fuerza bruta.

Y vos, de vestido negro,
gran tereso de Calcuta,
llegando casi a la par
ladeando nuestra ruta,
hiciste la vista gorda
y la evidencia fue disputa:

mi imagen mordiendo el polvo
-verdad que aúlla y eructa-
te voló muy por encima,
juez ciego, moral enjuta.
¡Y no cobraste el penal
'che árbitro hijo de puta!


.

miércoles, 11 de abril de 2012

Para ser


Para ser no te hace falta
un buen historial crediticio,
tener experiencia en el ramo
ni votar al oficialismo.

Ni tener recibo de sueldo
o ser siempre un gran ejemplo;
no hace falta comprar un seguro
ni unos santos sacramentos,
ni saber hacer asados
ni mezcla de arena y cemento.

Ni calzar ni vestir bonito
o tener un carnet vigente,
ser guapo, tenerla grande
o ser un cliente frecuente.

No hace falta Universidad
ni millas ganadas sin ruta,
hacer goles de media cancha
ni hasta no ser un hijueputa.
Ni documentar absolución
con papeles de buena conducta;

ser begano, vegetal,
Hare Krishna ni Budista,
ni saber arreglar tu carro
si se clava en la autopista.
Ni tener un muy buen nombre
dorado en alguna lista.

No hacen falta quinientos gigas
ni un blurrey ni un blutú
o tocar un tach-escrín
o entender un jaguariú.
Ni colgarse en todo el cuerpo
aparatos como dijes,
que dan mucho que ostentar
en waifái y megapíxels.

No hace falta ser Director
ni Vipí o Supervisor,
ver al resto desde arriba
ni pagar un buen de IVA;
credencial de diplomático,
tener inmunidad ni visa.
No hace falta fingir pertenencia
ni ir en domingo a misa:

para ser papá
no hace falta
llevar corbata
ni andar de camisa…


lunes, 26 de marzo de 2012

Si fueras agua


Infinitamente inquieta,
agua absoluta;
fluir,
poderosa.

Agua oscura
selva negra, Amazonas.
Noche
húmeda, luna
rítmica
musical.

Parche y latido;
risita de ángel,
caído.
Brillo malandro,
candela
y sazón.

Los pies desquiciados:
la tierra viviente
pinta la piel
y ese saltito
embrujado.

Sangre y veneno
del agua
que arrasa
profunda y luminosa,
que lleva,
arrastra.

Que riega,
acaricia
y devasta;
con destellos magnéticos
abriga
y aplasta.

Suave aguardiente.
Dulce fosa,
agua con dientes.
Primitiva,
agua lesiva.

Si fueras agua,
agua viva.
Encendida,
como el sol.


miércoles, 21 de marzo de 2012

Un martes a las 5:35.


El último día en que tembló México el metrobús se detuvo inesperadamente en una esquina en que un hombre vendía unos martillos que me recordaron que tenía que poner unos clavos en unos tambores que toqué tres días antes con unos uruguayos que me dijeron que la cosa se había retrasado por la muerte de una señora que ya no estuvo el último día en que tembló México y el metrobús se detuvo inesp...

Es curioso como las cosas mas impensadas (o, quizás, mejor dicho menos pensadas) nos pueden recordar uno de los dramas más esenciales de nuestra existencia como seres humanos...



domingo, 26 de febrero de 2012

?


¿GRAN DIOS,
GRANDIOSO
O GRAN ODIOSO;
GRAN DIOS GRANDIOSO
O GRAN
ODIOSO GRAN;
DIOS GRANDIOSO O GRAN ODIOSO;
GRAN DIOS,
GRAN DIOSO O
GRAN ODIOS O
GRAN DIOS GRANDIOSO;
O GRAN DIOS O GRAN DIOS GRANDIOSO
O GRAN DIOS GRAN ODIOSO GRANDIOSO O GRAN DIOS DIOSO GRANDIOSO;
O GRAN ODIOSO?


jueves, 23 de febrero de 2012

Candles


Inicia el fuego
y expande
la noche.

Recuerda la concepción,
el alumbramiento
resuena.

El fuego que transforma,
que cobija
y alimenta,

el fuego nos sonroja,
nos apega,
nos sincera.

El fuego que es refugio
nos enseña,
cuando quema.

El fuego que cautiva
nos renueva,
nos libera.

El fuego nos iguala
como hombres,
en la hoguera.


lunes, 30 de enero de 2012

É misturar


¿E quem me diz
que o que é branco não é nego?
¿Quem vai ser o feiticeiro
que o que é um
vai separar?

¿E o Radical
que não jogou com Bagunceira
porque ele faz Capoeira
só lutando
e sem dançar?

Me desculpar
se não compreendo sua certeza,
se não tenho uma evidência
do que vocé
assegurar.

A Capoeira é Cultura e Natureza
é coração e cabeça
e quinhentos Orixás.

A Capoeira
é misturar.

¿E o berimbau?
É madeira e metal.

¿E o qué é a ginga?
É defesa e balançar.

E o atabaque
vem de planta e animal

A Capoeira
é misturar.

Como esta chula
é trabalhar y vadiar.

E a ladainha e olhar, escutar,
pensar, escrever e rimar
cantar, ensinar, reflexionar.

A Regiangola
é misturar.
¿E a Bossa Nova?
é Samba e é Jazz.

Meu portunhol,
é mistura no falar.

E um mulatão,
café com leite de mamãe.

¿E quem me diz
que o que é branco não é nego?
¿Quem vai ser o feiticeiro
que o que é um
vai separar?


¿E quem me diz
que o que é branco não é nego?
¿Quem vai ser o feiticeiro
que o que é um
vai separar?

¿E quem me diz
que o que é branco não é nego?
¿Quem vai ser o feiticeiro
que o que é um
vai separar?


lunes, 23 de enero de 2012

Qué significan todos los cuadros abstractos del mundo


- Bueno señora, una vez que se seca el masapán, esteeeee, envuelva una fuente en papel churufleti; monta, esteeeee, el masapán y la fuente está lista para presentarla en la, eeeh, en la mesa de la fiestita. Espero que les haya gustado y, esteeee, seguimos con el programa.

- Gracias Estelita. Y ahora, antes de terminar el programa, vamos a nuestro bloque cultural. Y presten mucha atención porque hoy nos van a contar algo re-interesante: Gracielita Sepacquercia nos va a explicar qué significa un cuadro abstracto. Adelante Gracielita.

- Buenas tardes señora. Bienvenida a nuestro espacio de Arte y Cultura Moderna para la Mujer Actual. Bueno, si el señor director me acompaña con la placa, vamos a repasar el esquema gráfico que le preparé para que entienda mejor este tema. Ahí está, muchas gracias señor director.

Usted lo primero que tiene que tener en cuenta es que un pintor, o sea un artista, es un loco. Un enfermito incurable, un inadaptado, un rayadito de remate. Un antisocial pues... Y de seguro tiene en su cabeza tantas imágenes horribles por todas las cosas de drogas y mariguanas que se mete, y las cocaínas que fuman y las borracheras que se pegan, obviamente; usted ya se imagina ¿no?. Y claro, por supuesto que quién sabe cuántas atropcidades harán con otros pervertidos de su mismo sexo y quién sabe de cuántos otros... En fin...

La cuestión es que cuando usted tiene una cabeza tan llena de mierrrrrda como esa, ¡imagínese! a la primera imagen linda -que ni digamos linda, una imagen más o menos decente o colorida- pero a la primer imagen más o menos aceptable que le viene a la cabeza, como unos triangulitos con unas luces, un bordado o un caballo, lo primero que querría hacer usted es dibujar o pintar eso, como para no olvidarse de lo único más o menos presentable que les pasó por la cabeza en el último mes, ¿no? Así que con esto usted ya puede entender cómo es este asuntito de los cuadros astraptos, del primero al último.

Coméntele a sus amigas y no se olvide de visitar mi página: doble ve, doble ve, doble ve, gracielita, guioncito del medio, losabe punto com punto ar. ¡Hasta mañana!

jueves, 12 de enero de 2012

99 (Step)


Ventana. Luz. Tráfico. Ruido. Calor. Ventilador.

Sudor. Zumbido. Cama. Plásticos. Tabaco. Despertar. Cansancio. Puerta. Mesa. Cajón. Pastillas. Suspiro. Puta. Baño. Espejo. Ojeras. Restos. Arcada. Inodoro. Agua. Toalla. Agua. Piso.

Teléfono. Mensaje. Puta. Bolsa. Tarjeta. Snifar. Mugre. Tos. Marcas. Suspirar. Hielo. Agua. Cerveza. Catarro. Papel. Fruncir. Nudo. Pregunta. Fumar.

Flash. Dolor. Ventana. Valor. Duda. Ayer. Canción. Sofá. Manos. Cabeza. Escozor. Puño. Transpirar. Suspirar. Uñas. Sangre. Calor. Cerveza. Arcada. Calor. Frente. Fuego. Armar. Temblar. Humo.

Teléfono. No. Salir. No. Silencio. Ruido. Escalofrío. Calor. Frío. Arcada. Sangre. Escupir. Papel. Agua.

Escribir. Ir.

Pie. Cama. Izquierdo. Ventana. Tráfico. Derecho. Cornisa. Vacío.

Step.

Forward.


jueves, 5 de enero de 2012

Días de viaje

Semanas que se cuentan en silencios. Uno, dos, tres días, pensando, respirando, a veces escribiendo. Dos tres páginas. Intentando adivinar canciones y jugando a poder tocarlas. Jugando a poder.

Calle. Oficina. Calle. Algunas clases, pocas. Los buses, una siesta en el valle con el sol. Un par de noticias duras y algo terribles. Fin de año con fiestas y sin fiestas. Algunas invitaciones que dejé pasar con una satisfacción tan normal como absurda.

Almohadas, libros, papel, cerveza. Silencio, discurrir entre reflexiones en nada sistemáticas, mucho menos constantes y ambiciosas. Mediocre y cómoda realidad al fin. Los viajes que fueron. El viaje que no fue. Anyway, la suerte. Y el tiempo, todavía hay tiempo. Siempre hay tiempo.

Quietud. Muy pocas palabras. Algunas obligadas por lo necesario, andando por las calles a veces encantadoras y vacías. Sólo por andar. Veinticinco, uno de enero. ¿Fiestas? Haya paz.

Vos, yo, el Ecuador, el mar, los hemisferios. Nuestras palabras que no van a ser hasta el año nuevo. Miles de kilómetros de agua y tierra y buenos recuerdos.

A ratos no entiendo cómo tu presencia abre mi silencio. Como mis ruidos nos persiguen anormales, repetidos, interminables. Error: sería fatal develar todos los misterios. Días de espera. Días, nada más que el tiempo que pasa. Con visitas, con vueltas, algunas copas, a veces conversar y reirme con/sin ganas. ¿Sin ganas? Bueno, sin verdad.

Cama, novela. Manta, cuento. Cama, entrevista, cama, revista. El sillón, la guitarra, las cuerdas, la tapa celeste del libro, el humo, los ojos buenos de la serpiente...

Tantas cosas que hay. Hay tantas cosas. Y parece que sólo preciso dos...


miércoles, 4 de enero de 2012

2012.


¡Que este año nuevo te haga menos viejo!

Bueno, perdón señor, discúlpeme señora, pero la onda es soñar... 
(Y si no va a soñar, ¿para qué va a empezar el año?)


martes, 27 de diciembre de 2011

Calamaro y el chisme

Vamos locura divina
que te llevo a caminar
entre las letras
que aprendí
de Don Juan, Atahualpa
y el viejo Landriscina…
y del pendejo de la obra de seis meses
y dos días en la vida ¿y Dolina?
Dolina está en Buenos Aires
y acá en el de-efe
al caminante… uy,
tantas veces
no lo vi pasar.
Sin parar.

Sólo medio tabaco
porque el finde estuvo high,
muy high,
y hoy soy,
soy sólo lo que hay…
Escribir en la fila del banco, sí,
que ese espacio de tiempo
puede ser un buen lugar
para pensar
y tontearte unas letras…

No le dediques
esta canción al encanto ¡divina!
¡qué gusto! ¡qué busto!
Monumento a la hoquedad
¡muy bien adornado!
Qué bien me queda tu silencio,
che, contate algo nuevo…
Alegrate si es que no
te parecés;
mejor cantá si no te van a entender
y escribí para la historia,
que tus memorias del payaso
te van a salvar.
Y si da miedo verte
en esa bocaza, mejor
mejor aprendé,
mejor a callar…

Ba mba uo bambá,
uo ba uo bambá.

Anotá el consejo de Susana
repetí las obviedades,
¡cuantas puedas por semana!
Sonreí como en pastillas
que me encanta,
decí que sí como metralla…
Armá el arbolito;
un par de bolas, las necesito
en mi mes ¡re-espiritual!
voy a quererte
hasta quedarme lela,
con preguntas sin orejas,
y a hartarme toda de buenas recetas
en el mes del padre,
el padre nuestro.
Voy a sacarle
buen lustre al muñeco
y voy a hablar hasta aturdir al tiempo
bla, bla, bla, bla, bla, ¡blablá!

Que lindas rubias
de color redundante,
y el aire un poco artificial,
con tan pocas ideas
sin nada, sin nada
en qué pensar;
y nada ni nada
de qué contar.
Pero con esa bocaza,
reluciente;
ese culo productivo
y tan lleno de dientes...
Y el face, el face, el face,
el fake-book en llamas:
trending topic, lo más compartido,
los más gustado,
¡tengo diecinueve amigos
recién agregados!
Seis pendientes,
tres pretendientes y
una sonrisa farsante.
¿A qué hora pasás
a recoger el guante?

Ba mba uo bambá,
¡bamba uo bambá!


jueves, 8 de diciembre de 2011

(Puede Ser)

Sano, indecente,
arriesgado, prohibido,
recomendado, impertinente,
ideado o fingido.

Grato, intermitente,
abusado, cohibido,
vago, inteligente
adornado e inducido.

Pero nunca habrá borrado
su yo, su propiotrolado.
Jamás habría admitido
autoolvidarse, el olvido.


jueves, 10 de noviembre de 2011

El Encuentro

… y de golpe cae el telón
y todo se pinta de negro.
Quebrando la resistencia
entra el destino, certero:
como hacha corta la última
rama seca del aliento.
Se acabaron las pastillas, el dolor
y el resentimiento,
y con el último respiro
el alma abandona el cuerpo.

Las imágenes y el túnel
-había una vez un cuento-,
la luz derecho al final,
el encanto del sosiego,
el repaso de la vida
en cadena de recuerdos,
la película infinita
hecha toda de momentos;
después de la nube negra
va de nuevo amaneciendo…

Y flota que flota el alma
y duerme y se enfría el cuerpo,
y se echa a llorar la esposa
y le pone el hombro el médico.
Y del otro lado del mundo
otra vida va naciendo.
Es otro lado del mundo
¿o es otro del Universo?

Y llega volando el alma
allá donde llaman cielo:
sin carteles ni señales
reconoce el paradero,
y acaba en aquella entrada
este recorrido en lo eterno.
Ve una que otra gente
y entre ellos un abuelo,
—voz gruesa, de ropa blanca
y que decía ser perfecto,
y de todo el creador
y de ojos que ven muy lejos;
que ni cumpleaños tiene
pues nació allá con el Tiempo.

Y andaba entonces el barbón
haciendo ahí de portero,
parando o dejando pasar
a quien iba a saltar el cerco
cuando al punto llegó el turno
del alma que dejara el cuerpo.
Y sorprendida se encontró
frente al porte de este abuelo
con aire de mandamás,
que hacía como de dueño;
que jugaba como a evaluar,
que juzgaba, aunque sonriendo.

Y entre las nubes se escuchó
la respuesta de un arriero
cuando el otro lo quiso atajar
para darle el visto bueno:
- Me disculpa usted señor
si creo que no le creo.
Yo digo que aquí llegamos
los dos por el mismo sendero,
y yo me tardé de más
o usté vuela más ligero…
Y no digo quesque fuéramos
ni hermanos ni tan gemelos,
pero entre los seres que vuelan
(désos que no tienen cuerpo)
no creo que haigan mayores,
mejores ni meroméros.
Me disculpa y, con su permiso,
voy pasándome pa' dentro,
y si hoy nos cruzó la suerte
en esta, la entrada al cielo,
anote, que bien le digo
la cencia de nuestro encuentro:
formamos la misma fila,
sólo que usté
llegó primero…


lunes, 31 de octubre de 2011

Reminder para compartir

Se viene el Día de Muertos (o "Día de los muertos", en el sur). Ya hay altares, ofrendas y muestras en muchos lugares de México.

En uno de esos lugares, en la UNAM, hay una curiosa megaofrenda temática. El tema de la ofrenda de este año es la obra de Jorge Luis Borges.

Creo que sólo una vez leí un cuento de él, no conozco casi nada de lo que escribió. Pero leí en un altar de la UNAM una frase que me resultó muy interesante y es lo único importante después de esta introducción coqueta y cooltural. Y dice: 

"La muerte es una vida vivida. 
La vida es una muerte que viene." 
 

martes, 25 de octubre de 2011

Pelotudo Eduardo


Eduardo se levanta. Se tambalea. Se levanta.

Va al baño. Se despierta. Se ve.

Se sienta. Termina. Se para. Se mira.

Se habla. Se calla.

Se cepilla. Se afeita. Se peina.

Se queja. Se peina. Se queja.

Se viste.

Toma el café, está bien. Respira.

Traga el café, está horrible. Sale.

Camina. Se queja. Putea. Responde. Camina.

Se sube. Empuja. Se acomoda.

Empuja. Se baja.

Se sube. Se baja.

Entra. Marca. Se sienta. Enciende la máquina.

Camina al baño. Cae en una alcantarilla mientras todo el mundo se ríe dando saltos. Inmediatamente después se encuentra desnudo en la oficina del jefe regional de ventas.

Eduardo se despierta.

Se levanta. Se tambalea. Se levanta.

Y se lamenta haber desperdiciado un sueño repitiendo la estúpida ficción de sus días.





martes, 18 de octubre de 2011

Entre un gracias y un perdón...


Si hoy te traigo una disculpa
por aguantarme guerrera,
si acabadas las palabras
sólo agacho la cabeza
y te agradezco en un arpegio
esa paciencia de maestra,
entre un gracias y un perdón,
la cosa va a estar pareja.

Vos que dormiste en mi cama
vestida de funda vieja
y nunca tuviste celos
de no haber sido la primera;
de estar después de la marrón,
una verde y la otra negra
y perdonás mi interrupción
a tu silencio de seis cuerdas

aunque te ahogue mi apuro,
mi ansiedad y hasta mi pena;
y te toque mi mano torpe,
mano poco guitarrera,
y te arrastre con mi voz
-¡qué compañía más fiera
que un verdugo, un cobrador,
un carcelero o centinela!-,

con las clavijas mareadas
y un puente herido de guerra,
una intención indefinida
y una duda que trastea,
aun así aceptás mi tiempo
al tropezarme con la sexta
y te llevás mi inspiración,
conectándome a la tierra.

Y esas voces de metal
y esa intriga de madera
se convierten en canciones
entre chuecas y algo rengas,
con ímpetu, sin control
y con muy poca vergüenza,
hasta devolverte en silencio
a descansar contra la puerta.

Y te quedás tan campechana
y tranquilita en esa espera...
No te aturdís -como yo-
ni me decís una queja
y hablás sola con el rincón,
susurrando a ninguna oreja
arreglando una canción
                             -perdón-
que canté despareja.

Y ahí cantás sin tropezar,
dormida, pero despierta,
suspendida en un momento
como el viento, cuando espera.
Y yo sin aviso vuelvo y te toco
y te rozo sin vergüenza,
sin escuchar al corazón
que late en esas seis cuerdas...

martes, 23 de agosto de 2011

Y entonces... (And then...)

... entonces va a llegar un mensajero, o simplemente llegará el mensaje, y sabrás que ya entendiste todo lo que podía ser entendido. Y entonces sólo te quedará el tiempo de vida que te quede, para vivir ese aprendizaje. Que podrán ser cincuenta años. Sesenta y cinco. Noventa...

Pero que entonces tú y sólo tú habrás entendido que no es más que este momento. Y éste.

Éste.

Éste.

Éste.

Y éste.


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... then a messenger will arrive, or just the message, and you´ll know you already understood everything you could ever understand. And then you´ll have the rest of your whole life to live that learning. That could be fifty years. Sixty five. Ninety...

But then you -and only you- will know that it´s no more than this moment. And this one.

This.

This.

This.

And this one.


jueves, 18 de agosto de 2011

O nego de Longe do Mar (pequena adaptação dum corrido popular)

Você quer dar no nego,
no nego você não dá;
é o nego de Longe do Mar.

Você quer dar no nego,
no nego você não dá;
é o nego de Longe do Mar.

Esse nego é ligeiro,
não tá fácil de pegar

é o nego de Longe do Mar.

Você quer dar no nego,
no nego você não dá;

é o nego de Longe do Mar.
 
Esse nego bate forte
e também sabe dançar;

é o nego de Longe do Mar.

Esse nego joga duro
não é só de vadiar;

é o nego de Longe do Mar.
  
Você quer dar no nego,
no nego você não dá;

é o nego de Longe do Mar.
 
Esse nego tem mandinga
e carrega patuá;

é o nego de Longe do Mar.

Esse nego bate palma
e sabe dar salto mortal;

é o nego de Longe do Mar.

Esse nego é manhoso,
não ta fácil de pegar

é o nego de Longe do Mar.

Você quer dar no nego,
no nego você não dá;

é o nego de Longe do Mar.

* www.longedomar.com
 

jueves, 21 de julio de 2011

Chuva


Chove e a rua é tudo reflexo

que viaja no vento,

olhando nas gotas;

gota pedaço de céu,

gota que é o céu

que roda...



E cada gota que cai

é solidão,

que se afoga.




É a chuva o estado do tempo

é todo o Universo

que chove, que chora.

O tempo tá feito de água;

na água

escorrem as horas...



O dia que já pasou,

-água no rio-

não volta.




Veja o meu coração de ouro,

não sinta, não chova,

não caia, não chora.

Deixa a chuva cair,

que ela sozinha

se molha...



(E cuide sempre do seu fogo,

porque as penas

se evaporam).

jueves, 7 de julio de 2011

Colorín-sangrón-colorado


Érase una vez un bosque que fuera una vez encantado, con la savia cantando en las hojas al silencio de siete lagos. Había una vez un mundo de mil colores pintado, adornado con las obras que la misma Tierra ha creado. Hubo una vez, como en el cuento, pero fue -colorín colorado- el sueño de hadas y duendes y un mal fin, inesperado...

Pues Chango quiso una hamaca para no dañarse las manos, trepando de rama en rama con la piel dura del árbol. Al tranco llegó Ña Garza hecha llanto y grito pelado: quería unas botas de goma para andar mejor en el lago. Permiso pidió Quetzal para volar al pueblo de al lado, para hacerse teñir las plumas que ya se le andaban ajando.

Chillando siguió Ratón, pidiendo ser escuchado: que soy débil y pequeño, ¡que me manden al gimnasio! Y llegó Chancho del Monte con el gusto atravesado: ya no más bichos ni frutos, ahora quería helado. De lejos mandó una carta Pingüino al bosque encantado queriendo rentar una palma ¡con aire acondicionado!

Y así fue que todo cambió llegando lo que hubo llegado,  para atontar a cada bicho y destruir lo acostumbrado; llegó nomás la lana al bosque, llegó el dinero al bosque encantado: equilibrio patas arriba y lo natural, acabado...

Y se acabó lo que se daba, colorín-sangrón-colorado; final infeliz para el bosque que fuera, una vez, encantado.

viernes, 1 de julio de 2011

Dos consejos potencialmente útiles.


Primero lo primero: busque en su casa la olla más ancha y profunda que tenga, la más grande. Segundo lo segundo: destápela y obsérvela por dentro. Mire cuán vacía está. Vea qué frío, oscuro, duro y silencioso vacío gigante tiene adentro. ¡Pobrecita la olla! Apiádese de ella. Sienta lástima por ella. Hágale escuchar su lamento. Y dele unas caricias livianas mirando de ladito... Después de este inmaterial pero fundamental paso, está listo para empezar a preparar su Sopa de Tristeza.

Ahora sí puede empezar a llenar de agua la gran olla. ¿De dónde será el agua para esta sopa si no de unos jugosos y amargos lagrimones? Le recomiendo no utilzar lágrimas plásticas de telenovelas ni cine. Tómese el tiempo de derramarlas con gusto frente a las fotos de las personas que no están, que lo abandonaron y lo dejaron solo. Recuerde todo lo que hizo por cada uno ellos y lo poco que recibió a cambio. Vea las caras de felicidad de cuando todos estaban a su lado...

Una vez que reúna el agua suficiente, comenzaremos a incorporar los ingredientes. Primero agregue todo aquello que siempre  quiso y nunca hizo. Este paso habrá de resultarle complicado y llevarlo con sus idas y vueltas a una indecisión que puede llegar a paralizarlo. Para que estos ingredientes se incorporen de la manera más fresca, trate de agregar aquellos que prefiere dejar de lado y de no incluir los que en principio pensaba incorporar.

Una vez que esto está listo, es momento de echar a la olla sus prejuicios, todo bloqueo, aislamiento y separación que haya construido entre usted y los demás durante toda su vida. Si ve que resultan demasiados para la cantidad de agua, incorpórelos en porciones proporcionales, sin dejar un solo sentimiento fuera.

Sin dejar de experimentar una buena ansiedad angustiosa, espere el tiempo necesario para que cada ingrediente libere sus jugos y se forme un caldo denso y burbujeante, de olor intenso. Cuando sienta que la consistencia es la correcta, vierta todas las evocaciones posibles de padres, hijos y parejas injustas e insensibles, amigos que se fueron de su lado, destinos lejanos e inalcanzables, viudeces ajenas que hizo propias y duelos interminables. Agregue también un toque de sabor añejo con todas las fatalidades que sufrió por la mala suerte de siempre.

Ahora necesita caminar la cocina y el resto de la casa. Busque todo rastro material de envidia y codicia entre los objetos que ha acumulado. Hablando de codicia, claro: no olvide incorporar el vacío que sintió cada vez que se le diluyó la felicidad que le produjo cada cosa innecesaria y superflua que compró y que luego reemplazó por otra tontera de novedad.

Bien, el momento de agregar su toque más personal e individual a esta receta (si es que uno solo hay) es éste. Culpas. Frascos, tarros, bolsas, canastos, costales de culpa. Culpas propias y culpas que usted adjudicó a otros, incluyendo amantes, vecinos, cuñadas, jefes, políticos y repartidores del gas. Vierta por completa esa alacena que ha sabido llenar durante toda su vida, alimentándola con cada una de sus relaciones.

En un momento, sobrevendrá espontánea y casi mágicamente (aunque de un modo absolutamente previsible) el último elemento formal y necesario de esta receta: la autocompasión. Exorcise los vapores de su sopa con un suspiro de novela de esos que tanto ensayó: "Pobre, pobre pobre de mí..."

Para terminar con esta auténtica delicia, finalmente será hora de improvisar: abra la heladera y tome unos puñados de deudas, cuentas pendientes, amores imposibles e ilusiones postergadas. No olvide revisar el freezer para incorporar finalmente unas porciones de sueños anhelados, luego olvidados y helados.

Ahora sí: felicítese. Admírela. Disfrútela. Esta es su única e irrepetible receta de autor, su propia y exclusiva Sopa de Tristeza.

Lo que quedará por hacer es tomarla a cucharadas lentas, sentado solo y cabizbajo en una esquinita de la mesa. O en la cama, en silencio y con las cortinas cerradas. O en un jardín de invierno, sin sol, que huela a humedad. O también frente a un espejo impregnado por horas de autocompasión y amargura.

O, si se anima, puede hacer otra cosa: tire esa sopa a la mierda y salga a vivir con ganas, que también se puede.



sábado, 25 de junio de 2011

Sobre el desarrollo y el desarrollo pendiente...


Lámparas de bajo consumo.

Motores diesel de bajo consumo.

Pantallas de bajo consumo.

Electrodomésticos de bajo consumo.

Hasta políticas hay de bajo consumo.


Y con tanta capacidad de desarrollo, yo pregunto: 


las personas de bajo consumo, ¿para cuándo, eh?


viernes, 24 de junio de 2011

Own Reminder.

Ayer estaba en la oficina, un ratito después de la hora de salida.

Había estado leyendo unas citas de Alejandro Dolina, que de paso compartí con una compañera a la que le gusta bastante leer. En eso, pasa por ahí un compañero y le digo

- Gustapito, escuchate ésta: "No hay mejor amor que el que nunca ha sido. Los romances que alcanzan a completarse conducen inevitablemente al desengaño, al encono o a la paciencia; los amores incompletos son siempre capullo, son siempre pasión".

No me acuerdo exactamente cómo fue que él reaccionó después de escuchar la frase. Sí recuerdo que dijo algo como "ah, mira qué bien". Pero inmediatamente después me hizo una pregunta, de tal forma que yo no entendí a qué venía tal cosa:

- ¿Qué es lo que tú más anhelas?

Yo me quedé descolocado al principio, y después en silencio y pensando. Me esperó como diez segundos, los dos en silencio. Y finalmente respondió él:

- Lo que más anhelas es lo que no tienes...

Y después empezó a decir que los poetas son los que menos amor tienen y otras cosas así. Pero yo me quedé pensando en otra cosa, que me resultó en cierta forma un descubrimiento curioso.

Él me hizo una pregunta genérica e impersonal, y yo la entendí como personal. Entonces me puse a pensar en qué era lo que yo anhelaba. Y no se me ocurrió nada, ni de inmediato ni en diez segundos.

Entonces finalmente llegué a la rápida conclusión y a la conciencia de una inconciente sensación de completud y satisfacción que tengo y he tenido desde hace un buen tiempo...

Y entonces yo también dije "ah, mirá qué bien..."

viernes, 27 de mayo de 2011

Heptatónica Intermission.


Las busco, pero no sé do;
les hablo y no obtengo Re:,
tú dices que las busque en mí,
que si miro, las hallo en fa;
que no veo a sombra ni sol,
y ya perdido le pregunto a la
que no dice que no ni tampoco sí...



sábado, 7 de mayo de 2011

Intriga

En Genoy la planta me habló de la risa.

En México, la señorita de la risa me regaló una piedra que llegó de… ¿España?

Yo digo que algo me llegó volando cuando entraba a Teotihuacan, pero eso aun no sé ni en qué parte va…

Yayis me dio en el sueño un mensaje que no recuerdo.

Ahora hay dos sonrisas nuevas que no sé qué más traerán. Una es danzante y es sol.

Quizás algún día todos juntos bailemos con los girasoles…

jueves, 28 de abril de 2011

Partepalabras y mundo a parte


¡Para! 
Para en con 
trar un pe
dazo 
en a parte,
busca un pa
lazo
que a
parte.

Observa en la
psus
pensión
libre
mente,
y halla
te y di
ferente 
y dí
ce
-te-
lo 
de
frente. 

Y que no te de
tenga
el en
re do
con tan
to ta lento 
en tan ton 
to arte
de busc,
pregunt,
y de cuéstion;

pero a 
un
menos te la
cere el tour
no 
de odi
de veng
y de présion
(tan
bien,
¡tan
buen!
arte)


Casi llega Casi
miro.
Los que no 
es 
tan en
cendidos -los a 
lumnos
de é
poca
luz- habrán 
el son
del son
ido.

Y cree su
yo 
el mar
el Mar 
qués.
Y dos y un
o 
es cero
-pues cero 
del cero 
es 
trés-.

Y up
es pa
-ra
trás:
es pa
al re
¿ves?

Y los de
lantes
tienen antes
y es 
o es 
es to,
tal 
co 
mo
ves.

sábado, 26 de marzo de 2011

Chacarera de las gracias

Gracias al Universo, gracias a la existencia.
Gracias por los espíritus,
gracias también por las ciencias.
Gracias por tantas luchas,
esperas y resistencias.

Gracias por los humanos, las plantas, los animales.
Gracias por las vaquitas,
las frutas, los cereales.
Gracias por tantas lluvias
y el sol, que se esconde y sale.

Gracias por los caminos que nos llevan a otros pueblos.
Gracias por las rayuelas
dibujadas en el suelo.
Gracias por las historias
contadas por los abuelos.

Gracias por la música, las letras y los poetas.
Gracias por haber las musas,
sus encantos y sus tretas.
Gracias por los dolores
con tan bonitas caretas.

Gracias por los balcones, las puertas y las ventanas.
Gracias por esta casita
en otra ciudad lejana.
Gracias por tantos sábados
y domingos de mañana.

Gracias por la experiencia, sus lecciones y sus nanas.
Gracias por la enseñanza
que en todo corazón mana.
Gracias por mis dos viejos…

por Mara…

y por Mariana…